domingo, 2 de junio de 2013

MAÑOS Y LA BASÍLICA DEL PILAR

Actualmente me encuentro en Zaragoza por un mes y medio de trabajo, y ahora que he tenido tiempo de visitar varias cosas, empiezo una serie de posts sobre esta ciudad aragonesa.

LOS MAÑOS Y LOS MAÑICOS
De la fabla aragonesa se han hecho mil y una bromas, pero la característica que más me gusta a mi es los diminutivos añadiendo -ico: mañicos, vuelticas, raticos, etc.
La otra es la manera de llamarse unos a otros maños. "Oye maña, ¿Ya está abierta la exposición?". Me parece mucho más bonito y curioso que llamarse tío, macho, quillo, tú o derivados. 
Maño es el gentilicio popular de los zaragozanos, y aunque su origen no es 100% seguro, he leído por la red que la palabra maño viene del latín "magnus" o grande. Consultad esta página para más detalles. En un inicio, maño era el calificativo de los mudéjares aragoneses para llamarse entre ellos con cariño, como compañeros de infortunio de un pueblo sometido. Pero con el tiempo paso a significar hombre del pueblo, conservando el carácter afectivo de hermandad inicial.

LA BASILICA DEL PILAR
El imprescindible de esta ciudad es la Basílica del Pilar, uno de los destinos marianos más importantes de la cristiandad. Algunos creeréis más otros creeremos menos, pero la tradición de esta virgen es una de las más destacadas en España.

La aparición de la Virgen
Cuenta la tradición (una manera respetuosa de decir leyenda) que el Apóstol Santiago el Mayor llevaba predicando un tiempo en tierras hispanas y se encontraba en la romana Caesaraugusta, a las orillas del Ebro. La predicación por estas tierras de tradiciones politeístas había sido una tarea muy dura, nadie hacía ni caso de las palabras del apóstol y apenas tenía en ese momento 7 seguidores. Tan desanimado estaba, que ya se daba por vencido, cuando se le apareció la Virgen. Tened en cuenta que ésta aun no había muerto, por tanto se apareció en lo que se llama "carne mortal", y le animó y dio fuerzas para seguir con la predicación de las enseñanzas de su hijo.
La Virgen se apareció rodeada de ángeles y sobre un pilar de jaspe el día 2 de enero del año 50 y le encargó que le levantara un templo en aquel mismo lugar.

Aparición de la Virgen de Goya, en el museo de Zaragoza 
Aparición de la Virgen de Pablo Gargallo, en la fachada sur de la Basílica del Pilar
La basílica
De los primeros edificios en honor a la Virgen poco podemos decir, seguramente se erigió en el S. I una pequeña basílica, tal vez de las primeras del culto mariano de la cristiandad y fue cambiando a lo largo del tiempo hasta el actual edificio gigantesco en estilo barroco.

La tradición dice que la capilla primitiva fue respetada durante la ocupación musulmana y que fue sustituida por una románica tras la reconquista. De este templo románico es este frontón que se encuentra en la fachada de la plaza del Pilar, decorado con un sencillo crismón. Tras un devastador incendio, se construyó un templo en estilo gótico-mudéjar que fue finalizado en 1515.

Pero la devoción a la Virgen del Pilar iba en aumento y se planteó la necesidad de una construcción mucho más grande, adecuada para un culto cada vez mayor. El Cabildo convocó un concurso para emular la mayor iglesia en ese momento de Zaragoza, la Catedral del Salvador, pero con el estilo  barroco vigente. Para ellos se tomó el modelo de la iglesia más importante de la cristiandad: San pedro de Roma.
La basílica es un edificio monumental, de proporciones admirables y con unas bóvedas de gran tamaño. Del encargo de la basílica se ocupó Felipe Herrera el Mozo y de la Santa Capilla, Ventura Rodríguez. Las obras acabaron en 1765, aunque las 4 torres serán lo ultimo en construirse, la última en 1961. Es monumento nacional desde 1904 y catedral desde 1675, compartiendo título con la Seo o Catedral del Salvador.



La tradición de los niños acercándose a la Virgen se puede disfrutar especialmente este mayo, mes de Primeras Comuniones. Las únicas personas que pueden acercarse a la Virgen son los niños que aún no hayan hecho la Primera Comunión, y son los "infanticos" los que los colocan mientras los padres les hacen una foto. Yo me encontré un sábado una cola larguísima, de más de una hora, de familias engalanadas para ese momento.

Los "infanticos" es como se conoce popular y cariñosamente a los niños del Colegio-Escolanía de Infantes de la Basílica. Esta institución se remonta hasta el S. XVII los forma como monaguillos y como cantores del coro. Estos niños reciben una educación primaria gratuita con un fuerte componente religioso y musical, con grupos reducidos y, a partir de 3º, en régimen de internado.

La Patrona
La Virgen del Pilar es patrona de Zaragoza y de Aragón y reina y patrona de la Hispanidad. De las columnas veréis colgar banderas de los países hispanos y por tanto el 12 de octubre, día de la Virgen del Pilar, se celebra el día de la Hispanidad. 
La Virgen
La Virgen del Pilar, o la Pilarica, o simplemente "la Virgen" para los maños, es una escultura de madera de 36 cm de alto, labrada en estilo gótico por Juan de la Huerta. La Virgen sostiene al niño desnudo con la mano izquierda y se agarra al manto de su madre con la mano derecha. Su última restauración fe en 1990.
La imagen está colocada sobre un pilar o columna de jaspe de 1.70 m, forrada de bronce y plata. La tradición dice que este pilar jamás ha cambiado de lugar desde la aparición. De este estupendo blog http://gozarte.wordpress.com/2012/10/05/los-mantos-de-la-virgen-del-pilar/ he sacado algunas fotos que no he podido hacer yo por motivos históricos.
En el templo apenas se percibe la columna de jaspe, cubierta de bronce y plata, ya que generalmente está cubierta por el manto. La columna se cubrió con un forro bronce en el S. XV o XVI para protegerla ya que algunos fieles se llevaban pequeños trozos de piedra.
Columna forrada de bronce.
Pero dejaron una pequeña "ventanita" que permite ver, tocar y besar el Sagrado Pilar. Los fieles normales no se pueden acercar más a la Virgen y el Papa Juan Pablo II cuando la visitó quiso seguir esta tradición de los fieles normalitos y corrientes. En el S. XVIII se fabricaron dos forros de plata, uno completo para los días en los que no lleva manto y uno más corto para los que sí.

Los mantos de la Virgen son tan numerosos, casi incontables, son resultados de la donación de creyentes, fieles, cofradías, empresas... costumbre que se remonta al S. XV. Hay un dicho popular que dice que tiene "más mantos que días tiene el año", actualmente supera los 450 mantos. Son de materiales y colores muy diversos, de los más ricos a los más sencillos, y la norma para elegirlos es que los colores del manto deben coincidir con los ornamentos de la misa de ese día. El más antiguo que se conserva es el del Cabildo y es de 1762, y se coloca el día del Pilar. Los hay de seda, de papel, de ganchillo, de piedras preciosas, de encaje de bolillos y hasta de pajaritas de papel.
Tres días al mes, el 2, 12 y 20 (conmemorando la Venida de la Virgen, la Solemnidad y la Coronación) se puede ver a la columna sin el manto.
Manto del cabildo
Los mantos de la Virgen tienen, ya desde el S. XVIII, la misión de acompañar a los enfermos más graves de la ciudad de Zaragoza. Se les atribuye un poder "casi milagroso" y la frase de "Murió bajo el manto de la Virgen del Pilar" aparecía en las esquelas de aquellos personajes más importantes, desde Papas hasta reyes. 
Pero bien pronto se dieron cuenta que eran insuficientes para atender a todos los maños, y mucho menos a los enfermos de otras ciudades. Para atender las necesidades de estos fieles enfermos, se crearon, hace ya más de 300 años, las "medidas" de la Virgen, unas cintas de color de 36,5 cm, la altura de la talla de la Virgen. Es una costumbre de los zaragozanos y de la mayoría de los turistas, comprar y llevar estas cintas en lugares tan variados como las maletas, carteras, bolsos y en los retrovisores de los coches. Mi compañera de trabajo de Zaragoza me regaló esta tan estupenda de color amarillo, que acabará colgada de mi maleta o mochila por medio mundo. A pesar de no ser creyente, el valor de la cinta es la del cariño de la persona que te la regaló que quiere acompañarte allá donde vayas. ¡Gracias Maite!

BOMBARDEO SOBRE LA BASÍLICA
El último dato curioso es que el 4 de agosto de 1936, al inicio de la Guerra Civil Española, un avión del bando republicano bombardeó la basílica. Lanzó cuatro bombas, una de ellas cayó en el Ebro, otra en la plaza y dos de ellas atravesaron el techo de la basílica, y aún se pueden ver los agujeros. Las bombas no estallaron, no por milagro de la Virgen, sino porque estos misiles, de unos 50 kg, necesitan ser lanzados desde una altura de varios cientos de metros para activar la espoleta y aquel avión volaba apenas a 150 m del suelo. Estas dos bombas aún se pueden ver, adosadas a uno de los pilares.





   

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