domingo, 29 de diciembre de 2013

NUEVA ZELANDA: INFORMACIÓN GENERAL

Tal y como comencé este blog, Nueva Zelanda es nuestro país al otro lado del mundo, nuestra antípoda (soy española) y estuvimos un grupo de amigos de road trip unas tres semanas. Este post es un resumen de las cosas que uno debe saber del país.

GEOGRAFÍA

En Nueva Zelanda es un país de contrastes donde podréis ver de todo siempre que estéis dispuestos a conducir la tira de kilómetros y caminar otros tantos.
El país está formado principalmente por dos islas, la norte y la sur separadas por el Estrecho de Cook. Su territorio ocupa 268.021 km2, un tamaño parecido a Japón o Italia.


La Isla Sur es la de mayor tamaño y está dividida a lo largo por la cordillera de los Alpes del Sur, donde se encuentra el pico más alto del país: el Monte Cook de 3.754m. La isla norte es menos montañosa que la sur, pero destaca por sus volcanes y por haber estado cubierta en algún momento previo a la llegada de los europeos de especies endémicas como los kauris o los silver ferns.
Monte Cook
Nueva Zelanda es un país donde uno va a disfrutar de la naturaleza, el deporte y los paisajes, que son tan variados como sus visitantes. Una de sus características más interesantes son sus volcanes y áreas geotérmicas, como el volcán Ngauruhoe en Parque Nacional del Tongariro (más conocido como el Monte del Destino de El Señor de los Anillos) o la zona de poblados maoríes de Rotorua (donde el azufre da un olor a huevos podridos a la ciudad).
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Pero como no todo es montaña en esta vida, el país tiene "la tira" de kilómetros de costa, como unos 15.000, con largas playas, curiosas formaciones y acantilados.
Algo muy importante a señalar es que los neozelandeses, igual que la mayoría de sus visitantes, son grandes amantes de la naturaleza y del aire libre. El país cuenta con 14 Parques Nacionales que cubren unos 30.000 km2.

CLIMA

El clima del hemisferio sur es justo a la inversa que el del norte, las estaciones van a la inversa, por tanto en pleno febrero estábamos allí en pleno verano. Al tratarse de un país de clima templado, se diferencian claramente las 4 estaciones.
Sin embargo, según palabras de Isa y Andrew, nuestros anfitriones, tienen las 4 estaciones en un mismo día.  O te mueres de calor por lo que pica el sol durante el día, o necesitas una chaqueta por la tarde o el chubasquero a mediodía. Así, que fuera cual fuera el plan, había que ir preparado.
Las temperaturas máximas en verano nunca son muy altas y rondan los 25 y los 15 de mínimas. Eso sí, recordad que el agujero de la capa de ozono está muy cerca de Nueva Zelanda y que la protección solar debe ser factor mil como mínimo y os la debéis aplicar bien a menudo.
El chubasquero es imprescindible también, a pesar de las temperaturas agradables y del cambio climático, es un país muy verde por algún motivo. Viene bien llevarlo en la mochila si hay nubes al despertarse. A nosotros nos tocó uno de los veranos más secos de la historia del país, así que había menos verde de lo esperado. A estas dos fotos sólo les separan 4 horas.


POBLACIÓN DE NUEVA ZELANDA:

Está poblada por alrededor de 4.400.000 habitantes o kiwis (¿recordáis el post sobre los kiwis?), osea cuatro gatos mal contados y además mal repartidos: tres cuartas partes de la población vive en la Isla Norte, que es más pequeña y una tercera parte vive concretamente en Auckland.
Esta escasa población está repartida étnicamente de la siguiente manera: un 69% de blancos o ascendencia europea, 14.6% de maoríes, 9.2% de asiáticos y un 6.9% de personas procedentes de islas del Pacífico.


LA BANDERA NEOZELANDESA

La bandera de Nueva Zelanda es de color azul, con la Union Jack (la bandera del Reino Unido) en el cuarto superior izquierdo y con cuatro estrellas rojas delineadas en blanco que representan la constelación de la Cruz del Sur. La bandera crea actualmente una controversia, por diversos motivos prácticos y políticos, como que se parece mucho a la de Australia y sobretodo porque no representa al pueblo maorí. De las que proponen diferentes grupos la que más me gusta a mi es la diseñada por Kyle Lockwood, la de la derecha.


POLÍTICA

Nueva Zelanda es una monarquía constitucional y una democracia parlamentaria. ¿Cómo? ¿Monarquía? ¿Eins? Pues sí, en la otra punta del mundo, la reina Isabell II (la de Inglaterra, sí) es la actual jefa de estado y sus poderes están limitados por su constitución de 1986. La reina está representada por el gobernador general que es nombrado por ella con el asesoramiento exclusivo del Primer Ministro. Las elecciones están dominadas por dos partidos principalmente, el Nacional y el Laborista y el primer ministro actual es John Key, del Nacional.
El dato político más destacable es que fue el primer país en otorgar a la mujer el derecho a voto.

DEPORTES

Algo que nos perdimos por no estar en temporada fue el espectáculo de su deporte rey: el rugby. Son muy conocidos su selección nacional, los All Blacks por haber ganado el mundial de rugby. De este deporte no entiendo yo nada de nada, pero es un espectáculo el 'haka' o danza guerrera que ejecutan antes de los grandes partidos.

Otro deporte en el que destacan, pero atrae menos a las masas, es la vela. Nosotros pasamos por delante de su sede en el puerto de Auckland.

ENTRAR AL PAÍS, VISADOS Y VACUNAS

Lo único que necesitáis para entrar en el país es un pasaporte en regla con 6 meses de validez. Si sois españoles en la página de la embajada tenéis toda la información necesaria: http://www.nzembassy.com/es/españa/viajar-a-nueva-zelanda/visados.
Como se trata de un país del primer mundo, no se necesitan ningún tipo de vacunas.
Muy importante, hacedme caso, no se puede entrar ningún tipo de comida, según uno de los carteles que vimos en el aeropuerto: nada que uno sea capaz de tragar. Nada de quelitas, frutas, chicles, galletas que te hayan dado en el avión, ni nada hecho de madera, ni semillas de plantas, ni nada. Además de eso, os pedirán que si lleváis botas de montaña estén limpias de barro, ramitas y esas cosas. Se toman muy enserio la protección de su medio ambiente, evitar la entrada de plagas, etc.


CONDUCIENDO POR NUEVA ZELANDA

Lo más importante, muy muy importante es que conducen del revés ¿O somos nosotros los que conducimos del revés? Dejando de lado la cuestión filosófica, no es tan fácil como parece conducir por la parte izquierda de la calzada, hacer las rotondas en sentido inverso, ceder el paso al de tu izquierda. Nada, que ni de broma me ponía yo al volante. A pesar de la panzada de kilómetros que hicimos, la conducción se la repartieron entre Andrew e Isa, que viven allí y están acostumbrados. Por cierto, en el coche las cosas también están colocadas del revés. ¡Qué p... lío!
A todo eso, recordad que el límite máximo de velocidad es de 100 km/h, pero tampoco hay ninguna prisa ¿no? En ciudad el máximo son 50 km/h
Si no sois tan cobardes como yo, con el carnet de conducir de cualquier país puedes conducir allí durante un año sin más trámites, siempre que esté la información escrita también en inglés.
Lo chulo son las señales raras que encontramos, desafortunadamente no vimos ninguna de kiwis.



IDIOMA

Chicos es hora de desempolvar el inglés, porque no os queda otra. Tanto si no sabéis más que el "Open de door, close de window" como si sois unos grandes expertos en el idioma de Shakespeare, eso es lo que hay. El inglés fue el único idioma oficial del país hasta 1987, cuando se hizo el maorí, la lengua nativa, cooficial (sólo lo habla un 4.1% de la población).
Aquí van las cuatro palabras básicas (que por cierto no usamos):

Kia ora -- Hola
Tēnā koe -- Saludos para ti (dicho a una persona)
Tēnā koutou -- Saludos para ustedes (dicho a tres o más personas)
Nau mai, haere mai --  Bienvenido
Kei te pehea koe? -- ¿Qué tal todo?
Kei te pai --  Bien
Ka kite anō -- Hasta la vista




Religión:

Debido a su ascendencia europea, el cristianismo es la religión más practicada por los kiwis (55%), pero un más que notable 34.7% afirmó en una encuesta en 2006 que no practicaba ninguna religión. Lo más sorprendente y divertido es que un considerable 1.5% de la población (unas 53.000 personas) se consideraron seguidoras de la religión o movimiento jedi, el de la Guerra de las Galaxias en el censo del 2001. Quedó por encima del budismo y del hinduismo.

Tabaco y alcohol en Nueva Zelanda:

Para los fumadores tengo una mala noticia, el tabaco allí es realmente caro. Si alguno de mis lectores fuma, ya lo sabe, un momento maravilloso para dejarlo.
El alcohol no es precisamente barato. Una situación muy divertida fue que unos pocos salimos un momento del hostal para comprar cuatro trastos en el súper, entre ellos unas cuantas botellines de cerveza. Vicky llevaba el dinero del bote y cuando fue a pagar le pidieron la identificación para demostrar que tenía más de ¡25 años! Como ella no llevaba el pasaporte en ese momento, tuvo que pagar Andrew que llevaba su carnet de conducir a mano. No sienta nada mal que teniendo 29 aun te pidan el carnet. No os preocupéis los que seáis más jóvenes, esa es la edad para comprarlo, pero sólo hay que tener 18 para poder beber.

COSTUMBRE Y MODALES EN NUEVA ZELANDA

Los neozelandeses son casi exageradamente educados y corteses. Devolved la cortesía y disfrutad del buen ambiente. La gente se ayuda, sonríe a todas horas, te da todas las indicaciones, te pregunta sinceramente sobre tu viaje y tu jornada, te aconseja bien, te tima poco, etc. Sonreid y saludad allá donde vayáis y no saltéis ninguna cola. Son tan majos, tanto, que a veces se te hace incluso raro que la cajera "choni" del súper te recomiende que vayas a tal sitio o si te ha gustado tal otro. ¿Os imagináis esto en Carrefour?
Las calles están impolutas, no tiréis jamás una triste colilla y comprobad que incluso se puede caminar descalzo por ellas, cosa que efectivamente hacen siguiendo un movimiento que tiene fuerza en Nueva Zelanda.

Seguridad: la gente deja los coches abiertos en muchos lugares, nosotros no fuimos capaces de hacerlo ¡Es impensable perder esta costumbre! Los únicos lugares en los que tuvimos algo de cuidado fue allá donde había más foráneos que locales, que pueden llevar las malas costumbres de viaje con ellos. La policía ni siquiera va armada y los sucesos en los periódicos no se acercan ni por asomo a los nuestros.
Por último tened en cuenta que son un pueblo orgulloso de sí mismo y de su tierra (como cualquiera supongo). Guardad cuidado con son criticones con cosas que no comprendáis y tratarlos con todo el respeto que os traten a vosotros.
A este respecto quería recordaros, que aunque si bien no se les ve nada mojigatos, no está nada bien visto hacer "top less" en sus playas. No veríais esta señal, pero como si estuviera.

lunes, 23 de diciembre de 2013

NELSON LAKES, PANCAKE ROCKS Y HOKITIKA (NUEVA ZELANDA)

Siguiendo mis desvaríos sobre la Isla Sur de Nueva Zelanda, quería recordaros que esta isla es enorme y debéis reservar gran parte de los días de vuestro viaje para recorrerla.
La Isla Sur también se conoce como Te Wai Pounamu, y la separa de la norte el estrecho de Cook.
En realidad se nota una gran diferencia entre las dos islas, a parte de eser de mayor tamaño (151.215 km2), la población es menor, tiene un menor número de ciudades, más espaciadas y más pequeñas y unos grandes contrastes naturales. Aquí ya no encontraremos el mismo tipo de vegetación casi selvática del norte, es una región más fría según avanzas hacia el sur. En ella encontraremos grandes montañas, glaciares, lagos y fiordos.

Tras aquel primer día en Pupu Springs y en las playas del Parque Nacional Abel Tasman, nos esperaba un día de muchos kilómetros de carretera. Acordaros de llenar bien el depósito de vuestro coche o furgoneta. En esta isla uno se puede pasar una hora fácilmente sin cruzarse con un pueblo.
El viaje por carretera no es para nada aburrido, pero requiere que el conductor esté bien atento, sobretodo en las zonas de montaña. Ese día hicimos tropocientos kilómetros, más de 250.


Pero no fueron todos esos kilómetros seguidos, paramos en varios lugares en la carretera. Es muy curioso que en la zona montañosa, los mil y un puentes que cruzan mil y un ríos tienen un solo carril. No se gastan el dinero en un puente de un carril por sentido, sino que ponen un semáforo a cada lado y los coches esperan civilizadamente. Si vas en bici, pulsas el botón y supongo que no se pondrá en rojo en más rato.

NELSON LAKES

La primera parada, y casi la única de la mañana, fueron los Nelson Lakes, situados (como no) en un Parque Nacional del mismo nombre, en el extremo norte de la cordillera "Alpes del Sur". Las dos grandes atracciones son dos lagos de alta montaña. Nosotros paramos a verlos, a estirar piernas y poco más, pero se de buena tinta que hay varias rutas para hacer andando o en bicicleta.
Nosotras nos sentamos para escuchar el silencio de un gran lago, ver patos y meditar sobre un embarcadero con unas vistas increíbles.
Consultad este folleto si queréis quedaros a disfrutarlo pero no es apto para personas con miedo a las abejas.


Seguimos por carretera hasta llegar a la que bordea la costa occidental, pasamos casi de largo dentro del Parque Nacional Paparoa. Nos paramos en un lugar indeterminado de la costa para descansar de nuevo y encontramos una playa totalmente vacía, kilométrica, con grandes olas que al romper hacían tal espuma que parecía haber niebla. A pesar de estar en pleno verano, a estas latitudes el agua está congelada. Dimos una vuelta, saltamos sobre grandes troncos e incluso hicimos una pequeña presa. ¿Os imagináis una playa así de vacía en España en pleno agosto?



PUNAKAKI PANCAKE ROCKS

La siguiente parada fue un pequeño recorrido por un tramo de costa muy peculiar en Punakaki, donde 30 millones de años han construido una obra de arte sobre la piedra caliza.
A lo largo de miles de años, una capa tras otra de criaturas marinas se convirtieron en arena, quedaron enterradas y comprimidas en fondo marino. Este proceso creó diferentes tipos de capas: de caliza dura y arenisca más blanda. La actividad sísmica elevó el fondo, y el viento y la lluvia erosionaron la arenisca. El resultado son acantilados de capas horizontales con la forma de un desayuno rico y bien calórico: las tortitas típicas americanas. En algunos lugares, debido a la diferencia de materiales se han formado cuevas, piscinas cuadradas, etc.
En otros, se han creado agujeros verticales, que cuando sube la marea lanzan a modo de géiser un potente chorro de agua a varios metros de altura. Hay que ir el momento adecuado y esperar pacientemente para verlos. 





HOKITIKA

Seguimos nuestro camino por carretera hasta Hokitika, donde pasamos la noche en un hostal la mar de chulo que tenía un jardín con camas elásticas y donde aprovechamos disponer de una cocina para hacer una tortilla de patatas. ¡Fue bien complicado pero que gusto el sabor de casa!



Pero antes de cenar, habíamos oído que en Hokitika, famosa por su playa, se ven una de las mejores puestas de sol. La pena fue que había nubes en el horizonte esa tarde y fue menos espectacular de lo esperado. Hacedme caso, a pesar de ser verano, en Nueva Zelanda uno debe estar preparado para las 4 estaciones del año en un día y esa tarde si no fuera por las cervezas y el buen humos nos hubiésemos congelado en esa playa. 
¡Ah! Y todo el mundo aprovecha para hacerse una foto en esta "escultura" hecha con troncos de la playa que escribe el nombre de la ciudad.




GLOW WORMS o Arachnocampa luminosa

Lo último, y eso es una sorpresa preparada por Isa, fuimos a celebrar todos San Valentín, los que estábamos enamorados y los que no. Sin darnos ni una pista, después de cenar y en noche cerrada, nos fuimos a hacer un cortito sendero a la entrada de Hokitika. No se veía tres en un burro, pero valió mucho la pena. 
Una de las grandes maravillas naturales de este país son unos pequeños bichillos que no llegamos a ver, sino que tan solo vimos su resplandor. Son parecidos a las luciérnagas, pero más grandes y se ve que forman una especie de tiras de mocos que cuelgan de plantas o cavernas, siempre lugares húmedos. De día es imposible verlos, se necesita completa oscuridad.
En realidad no son un gusano, sino la larva de un bicho volador tipo mosquito. Las larvas emiten este resplandor para atraer a pequeños insectos voladores que se quedan pegados.
Hay varios lugares donde verlos y he oído decir que el más bello son las Waitomo Caves. No pudimos meterlas en el itinerario del viaje, pero siempre podremos hacerlo la próxima vez. Me parece que mi amiga Isa estuvo.
Recordad que a estos bichos no les gusta la luz ni los ruidos, si queréis que los próximos que visiten ese lugar puedan verlo no encendáis linternas, uséis flash, deis gritos de emoción ni mucho menos intentéis tocarlos. Por tanto nosotros no hicimos fotos y he preferido llevarme el recuerdo en la mente y sacar esta foto de internet.

viernes, 20 de diciembre de 2013

PUPU SPRINGS, Retomando Nueva Zelanda en la Isla Sur

Ayer poniendo bonito mi blog (ya veis que no se me da muy bien), me di cuenta que lo cree para el gran viaje a Nueva Zelanda y que lo dejé estar en la isla norte para pasar a comentar el día a día de mis viajes por trabajo. Hace nada saqué una entrada sobre las playas de Nueva Zelanda para consolarme del frío que está llegando a España conforme se acerca el invierno y dos de ellas las visitamos nada más llegar a la isla sur: Apple Split Rock y Kaiteriteri.
Para llegar a la isla sur cogimos (perdimos prácticamente un día) un ferry de la compañía Interislander. Hay varios diarios y reservamos plaza unos días antes para nosotros y para nuestra furgoneta. Fue un viaje tranquilo y como comenzó bastante temprano aprovechamos un rato para dormir.
Pero el dormir duró poco, el rato que tardó el salir bien el sol y acercarnos a la isla sur. Desde el barco se ven paisajes fantásticos, de tierras cortadas por los glaciares, ensenadas y acantilados y casas aisladas a la que uno se pregunta como demonios van a comprar el pan o de donde sacan la electricidad.
Este es el recorrido desde Wellington hasta Picton.




 No se si se ve muy bien, pero esa mancha negra es una foca nadando y jugando no demasiado lejos del ferry. Dicen que si tienes suerte también pueden verse delfines.



Ese mismo día visitamos un lugar que, si no me equivoco, es uno de los favoritos de Andrew (el kiwi del grupo): Pupu Spings. No nos decepcionó para nada, maravilloso.

El nombre completo del lugar es Te Waikoropupu Springs, unas fuentes de un color maravilloso que conforman uno de los taonga o tesoro nacional y además waahi tapu o un lugar sagrado para los maoríes. La tradición dice que estos afloramientos de agua son waiora, la forma más pura de agua, la fuente física y espiritual de la vida. Estas aguas son curativas y en el pasado en ellas se celebraban ceremonias para bendecir los nacimientos y defunciones y de partida y retorno de los viajeros.
Para llegar a ellas hay que hacer un ligero paseíto circular desde el aparcamiento de menos de un kilómetro entre árboles y arbustos.
Sus datos son impresionantes, brotan unos 14.000 litros de agua por segundo de la tierra, por varias fisuras que se pueden ver claramente en el lago que forman. Son los manantiales de agua dulce más grandes del país y los más grandes de agua fría del hemisferio sur. Pero lo que más os va a impresionar es la claridad del agua, el color esmeralda sobre ese suelo arenoso. Unos estudios de 1993 acreditaron tal claridad que había una visibilidad de hasta 63 metros.
Debido a lo especial del lugar, a su consideración como lugar sagrado, hay que recordar que están cerradas a todas las actividades que no sean observarlas con la boca abierta. Está prohibido todo: pescar, nadar, chapotear e incluso beberla.
Si os tomáis unos minutos para estar callados y mirar alrededor encontraréis bichitos aquí y allá, escucharéis pájaros, veréis pececillos y pecezotes. Nosotras disfrutamos como niñas de una mamá pata con unos cuantos patitos.