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lunes, 11 de marzo de 2013

LA PLAYA DE PIHA, SURF Y LAS KITEKITE FALLS

Piha es una de las playas más famosas de Nueva Zelanda, es de fácil acceso y está a unos 40 km de la ciudad de Auckland. Fue nuestro primer destino en el viaje a Nueva Zelanda, para recuperarnos del jet lag, pasamos nuestro primer día de las vacaciones en la playa, aunque no creáis que hicimos el vago todo el rato.

Se trata de una playa muy larga de arena negra ferrosa. Cuidado que debido a este color, la arena te quema la planta de los pies más que en la Playa de es Trenc en pleno agosto. Así que, si tenéis planeado ir, tened en cuenta que hay que llevar las sandalias puestas hasta la misma orilla.
Tampoco os olvidéis la crema solar, ya sé que soy un poco pesada con este tema. Yo tengo la piel bien morena pero allí se necesita mucha protección. Tienen el agujero de la capa de ozono muy cerca, y aunque seáis como yo, de las que no se queman nunca, en Nueva Zelanda os recomiendo mínimo protección 30 cada hora.

 
Por cierto, quiero que le echéis un vistazo a estas algas ya secas que encontramos en la arena. ¿Alguien sabe que tipo de algas son? Lo chulo es que una vez secas crujen y se parten con facilidad. Esto lo digo por los biólogos que conozco, especialmente los marinos.



SURF EN NUEVA ZELANDA

Esta hermosa playa tiene una gran reputación como lugar donde practicar surf, con unas olas magníficas aunque también con corrientes fuertes. Si decidís nadar, haced caso a las recomendaciones, en la mayoría  de las playas que visitamos si quieres meterte en el agua lo debes hacer entre las dos banderas colocadas por los socorristas. Tengo un cuñado y unos primos que hubieran disfrutado como niños de esas olas, y muchas amigas que hubieran disfrutado como locas con los surfistas.

No sé nada de nada sobre el surf y la filosofía de vida que se ve que lo acompaña, sólo sé que me gustaría intentarlo algún día. Así que os dejo cuatro líneas e invito a todos los que sabéis un poco sobre ello comentéis más abajo.

Se cree que el surf o wave riding se originó en Hawaii, pero parece que también era una actividad habitual en otros pueblos polinesios, incluidos los maoríes. Cuando los europeos llegaron a Nueva Zelanda en el S. XIX, encontraron a los maoríes surfeando (whakahekeheke), usando tablas (kopapa), troncos, canoas e incluso balsas de kelpos. Esta actividad decayó debido a la moralidad cristiana importada que promovía la modestia en el vestir y en el comportamiento. 
El surf comenzó a recuperarse cuando el surfista hawaiano Duke Kahanamoku llegó a Nueva Zelanda en 1915 e hizo varias demostraciones a lo largo del país, inspirando a los pocos locales que en los años 20 y 30 estaban usando tablas de madera sólida. 

foto de http://surf.transworld.net/
foto de http://www.telegraph.co.uk


PASEO HASTA LAS KITEKITE FALLS

Pero no todo es playa en esta vida, justo detrás se encuentran los Waitakere Ranges, una cadena montañosa protegida cubierta por selvas y rutas fáciles para hacer. Después de bañarnos y no hacer gran cosa durante un par de horas, decidimos caminar y conocer el entorno. Este corto paseo hasta las cascadas fue nuestro primer contacto con la selva subtropical de Nueva Zelanda.


La ruta comienza con un gran tocón de un Kauri y transcurre junto a un pequeño arroyo. La palabra tocón es una de las que me hizo pensar hace mucho tiempo en abrir un blog relacionado con palabras y por tanto se merece un puesto de honor entre estas líneas. Me entretuve a explicarle a unos cuantos de mis sobrinos que significa tocón cuando mi padre acababa de talar un árbol en nuestra casita de la montaña de Mallorca. Un tocón es la parte del árbol que queda unida a la raíz cuando lo cortan por el pie. Este tocón es grande de narices, pero es que el Kauri llegó a tener más de mil años.


La caminata hasta las cascadas es sencilla, por la sombrita y la puedes hacer con sandalias en un momento. El premio es esta bonita cascada, nosotros la visitamos al final del verano, así que no bajaba demasiada agua. ¡Sobretodo vale la pena bañarse en su agua fría!



Ahora un poco de historia: alrededor 1860 se construyó una presa en lo alto de esta cascada y un aserradero junto a ella. La presa recogía los troncos talados río arriba que llegaban flotando y varias familias allí asentadas los trabajaban en el aserradero. Si os animáis, hay un camino que os llevará a lo alto de la cascada donde también os podréis bañar. Nosotros teníamos muchos planes ese día y no subimos. 

LION ROCK

Tras volver a la playa, subimos a uno de los iconos de Piha, el Lion Rock, que separa la playa en dos partes y que ofrece unas vistas geniales. No se puede subir a lo alto de la cabeza del león (¿Veis la forma de león acostado de perfil en la primera foto del post?), ya que un desprendimiento lo hace un peligroso. Por tanto podéis subir hasta la mitad, donde hay una escultura y un banco de piedra, tumbaros en el césped y disfrutar de las vistas.


Bueno, si no se lo contáis a nadie, aún se puede subir a lo alto de la cabeza del león siempre que seáis precavidos y vigiléis mucho donde pisáis. Esta es la foto de la cima, pero psssssssssssst: ¡Es un secreto! ¡Está más que prohibido!
Desde la cima del león
Si os apetece en otro post escribiré sobre más playas de Nueva Zelanda, ¿Os parece?

sábado, 9 de marzo de 2013

BUNGY JUMPING O CÓMO TIRARSE DE UN PUENTE

Sí, antes de que me lo prenguntéis, en Nueva Zelanda aproveché para hacer bungy junmping. Ya os podéis morir de envidia, o decirme que estoy como una cabra, o lo que queráis. 
Mi madre me preguntaba de niña "¿Si tus amigas se tiran de un puente, tu también lo harías?". Pues se ve que sí. En este caso fui la única del grupo que saltó, aunque Isa y Andrew, que ya lo han hecho varias veces se decidieron por el Swing.
Hay fotos, hay vídeo pero lo pongo lo último para que leáis un poco antes de ir directos al subidón de adrenalina que da verlos.

Puenting y Bungy jumping

Parecen la misma cosa, pero se ve que no. 
He visto definiciones que los diferencian diciendo que en puenting te lanzas atado por un arnés a la cintura y en el bungy atado por los pies. Pero eso no es del todo cierto, porque como veréis en las fotos yo también llevaba arnés en la cintura. En realidad tiene más que ver con la cuerda y el tipo de salto. 
En el puenting te tiras de un puente. ¡Oh! ¡Qué descubrimiento! La cuerda es menos gruesa y es menos elástica. Tras el salto se produce un balanceo o movimiento pendular, como si estuvieras en un columpio. Por cierto eso lo hice el verano pasado.
En el bungy o bungee juming te tiras desde un puente, una grúa, una plataforma, la torre Eiffel... La cuerda es elástica, llega a estirarse un 300%. Tras la caída libre, cuando las cuerdas se estiran a su máximo, vuelven a subir en vertical hacia arriba y de nuevo varias caídas cada vez más cortas.

Historia del Bungy Jumping

Los inicios en la Isla de Pentecostés

Los orígenes más remotos del bungy se encuentran en el pueblo de los vanuatu en la Isla de Pentecostés y su datación es muy imprecisa, seguramente con varios siglos de tradición.
Cuenta la leyenda que una mujer llamada Tamalie era maltratada por su marido constantemente. Ella huía una y otra vez pero él siempre la atrapaba y seguía con sus abusos. Hasta que un día, en su huida Tamalie se subió a la higuera de bengala más alta que encontró, y cuando su marido la estaba alcanzando, ella se mofó de su cobardía. Entonces, tras atarse los pies con unas enredaderas, saltó del árbol al suelo cayendo sobre sus pies. El sinvergüenza de su marido, sin darse cuenta del truco de las enredaderas, se quedó tan sorprendido de verla sana y salva en el suelo que se lanzó tras ella  y acabó muerto, aplastado contra el suelo.
Este hecho fue rememorado anualmente, en un inicio tan solo por las mujeres de la tribu. Poco después los hombres se sumaron al salto para demostrar su valentía a esas mujeres desafiantes. Hoy en día se les puede ver saltar desde una torre de 12 niveles al inicio de la cosecha de batatas.


Los inicios del Bungy actual

Un grupo de "chalados", del Club de deportes peligrosos de la Universidad de Oxford, tomaron la idea de los vanuatu y saltaron desde un puente en Bristorl en los 70s. Ya en los 80s, AJ Hackett vio uno de sus vídeos y junto con Henry Van Asch, desarrolló el actual Bungy Jumping.
La aventura de crear este nuevo deporte contó con la ayuda de los científicos de la Universidad de Auckland, que experimentaron y probaron con cuerdas de goma de latex. Los primeros saltos se realizaron en Tignes (Francia) desde un teleférico a 91 metros sobre la nieve.
Una vez probado por los dos colegas y varios de sus amigos, decidieron que para lanzar este deporte y darlo a conocer al mundo entero necesitaban un acto público algo sonado. AJ subió a la Torre Eiffel en junio de 1987, se escondió durante la noche y saltó a primera hora de la mañana. Como podéis suponer fue arrestado de inmediato, pero la noticia dio la vuelta al mundo en pocas horas.








Un año después, a pesar de los miedos de los escépticos, se abrió por primera vez al público un lugar para saltar en el Puente de Kawaru. Ese año 28 personas pagaron 75$ para hacer un salto de 43 metros. Había nacido uno de los deportes que liberan más adrenalina.



Bungy jumping en el Lago Taupo


Ahora llega mi experiencia. Mi bungy jump fue en el Lago Taupo, en la Isla Norte, un lugar paradisíaco. El Lago Taupo es el lago de agua dulce más grande de Nueva Zelanda y del Hemisferio Sur. El color azul del agua es incomparable, un lugar sin contaminar, limpio y con encanto.
Os recomiendo que os relajéis antes o después del salto en el lugar de Nueva Zelanda que más le gustó a Roberto: las Huka Falls. Se encuentran en el río Waikato, que nace en el lago Taupo y desemboca en el Mar de Tasmania. 


El salto divertido, increíble, loco, y porqué no decirlo, caro de c... narices, lo hice con la empresa Taupo Bungy en un lugar inigualable. Saltas desde una plataforma de madera a 47 metros sobre el río Waikato. La oferta de este lugar es amplia, pero destaca por ser uno de los lugares en el que puedes: hacer bungy y tocar el agua (puedes elegir cuerpo entero o sólo brazos), hacer bungy en pareja y hacer swing o dejarte caer balanceándote como un columpio solo o también en pareja.
Aquí van las fotos y el VÍDEO, una de las cosas más increíbles que he hecho en mi vida. Espero que os guste tanto como a mi!
 



bungy miri from María del Carmen Vidal on Vimeo.



martes, 5 de marzo de 2013

NO MEZCLAR CHURRAS CON MERINAS, COMPAÑERAS ESPAÑOLAS EN NUEVA ZELANDA

¿Habéis oído alguna vez la expresión "No mezcles churras con merinas"? La verdad es que cada vez se usa menos y significa que no hay que mezclar cosas muy diferentes o que tienen poco que ver. Vale la pena que consultéis esta página del Centro Virtual Cervantes para los dichos y refranes españoles y sus equivalentes en otros idiomas.
La expresión viene que ni pintada para hablar de las ovejas, un animal que nos acompañó durante todo el viaje por Nueva Zelanda. Creo que durante esos viajes interminables por carretera no paramos de decir:
- ¡Mirad! ¡Ovejas!
- ¡Mirad! ¡Vacas!
Lo dijimos tantas veces que llegó a aburrir. Es como decir, ¡Mira, un árbol!

A lo que íbamos... Las ovejas en Nueva Zelanda son muy, pero que muy, numerosas y me dan pie a comentar un dicho de lo más español y nada neozelandés. Yo os explicaré, así por encima, la diferencia entre estas dos razas de ovejas: las churras y las merinas, pero si queréis estar bien informados consultar esta página web.

Las churras: son una raza de ovejas procedentes de Castilla, España. Su lana es larga y basta y su cabeza está desprovista de pelaje y con manchas negras. Son muy resistentes y aptas para condiciones climáticas extremas. Son apreciadas por su carne y por su leche. Esta especie está en peligro de desaparición en la actualidad.


- Las merinas son las "mimadas del establo" por la calidad de su lana. Son procedentes de Andalucía, España, aunque sus raíces se sitúan en el Norte de África o incluso Oriente Próximo. Su cuerpo es compacto, con las patas y cuello cortos. Su lana le cubre también la cabeza y es densa, rizada y blanca, raramente con machas. Su lana está considerada la más fina y suave de todas, lo que supuso una gran riqueza para Castilla. La oveja merina se extendió posteriormente desde Francia al resto de Europa y llegando finalmente a Australia y Nueva Zelanda.

foto propia
No interesa, por tanto, mezclar estos dos tipos de ovejas, la que da buena carne y leche con la que da buena lana. Mezclándolas obtendríamos peor lana y peor carne y leche.


LA CRIANZA DE OVEJAS EN NUEVA ZELANDA

Ahora os haré un resumen resumidísimo sobre la tradición de ganado lanar en Nueva Zelanda, aunque como siempre podéis encontrar una explicación más extensa en otro lugar, como en la página web de Te ara, la enciclopedia de Nueva Zelanda.
La explotación del ganado lanar ha sido crucial para el desarrollo de la economía de Nueva Zelanda, especialmente de la Isla Sur. De 1856 a 1987 la cría de ovejas fue la industria agrícola más importante del país y, de hecho, la lana fue su exportación más importante durante 112 años. A principio de la década de los 90 los beneficios de las vacas lecheras superaron por primera vez a las producciones ovinas.
El número más alto de ovejas se registró en 1982: 70,3 millones de ejemplares, pero ha caído a los actuales 39 millones. A pesar de ello, Nueva Zelanda sigue siendo el mayor exportador de carne y lana de ovejas del mundo. Pensad entonces que hay prácticamente 10 ovejas por cada habitante.

Pero vayamos a la oveja que nos ocupa, la españolísima merina fue la primera raza de oveja que llegó a Nueva Zelanda alrededor de 1850. Posteriormente fue mezclada con otras razas, principalmente inglesas, para mejorarla y adaptarla al nuevo paisaje. En 1880 las sucesivas mezclas dieron lugar a una raza de oveja merina propia del país. De esta nueva raza sí pudieron aprovechar también la carne y conseguir una lana de calidad parecida pero de pelo más largo. A principio de los 2000, de los 39 millones de ovejas del país, sobre 3 millones son ovejas merinas. ¡Por tanto los neozelandeses mezclan merinas con lo que les de la gana!

Muchas de las ovejas que encontramos tenían antepasados españoles, y era como encontrar algo de casa en la otra punta del mundo. Menos mal que como era verano no llevé ninguno de los jerséis de lana hechos por mi madre o mi abuela. A ver si se habrían enfadado... Por cierto, aprovechad si queréis para comprar jerséis, guantes o bufandas de merino que venden por todas partes, eso sí, a precios muy altos.

Por cierto, algo más que aprendí en inglés es sobre las ovejas. Oveja en inglés es sheep, y el plural de oveja es sheep también. Así que a la hora de contar ovejitas esta noche acordaros:
- One sheep
- Two sheep
- Three sheep...



ONE TREE HILL

Estas fotos de ovejas merinas a pocos metros de nosotras las tomé en One tree hill, un gran cono volcánico dentro de la ciudad de Auckland. Llegamos en coche a la cima del cono y bajamos andando hasta Conrnwall Park donde hicimos un picnic. En fin de semana el parque está lleno de familias locales disfrutando del aire libre y dejando a sus hijos disfrutar del aire libre.
El primer nombre que le dieron los maorís a la cima de este volcán fue: Te Totara i Ahua: "el Totara que se sostiene solo", en referencia al árbol sagrado Totara (Podocarpus totara) que crecía allí y se veneraba en la ceremonia del corte del cordón umbilical de los bebés. Parece ser que ese árbol fue cortado en 1852 en un acto vandálico. En 1870 se plantó un pino en su lugar.
John Logan Campbell intentó reiteradamente plantar árboles nativos en la cima, pero sin resultados. De los diferentes intentos tan solo sobrevivieron dos pinos. En 1960 uno de estos dos pinos fue talado, y el superviviente fue atacado en dos ocasiones por activistas maoríes que pretendían atraer a atención sobre las injusticias del gobierno hacia su pueblo. En este segundo ataque el árbol quedó tan dañado que debieron retirarlo en octubre 2000.
Mientras se resuelve el conflicto respecto a qué árbol debe plantarse en la cima, si un pino o un árbol nativo de Nueva Zelanda, el lugar permanece vacío y a la espera, dándole al lugar el mote de "None Tree Hill". Se oye que hay varios planes, como que plantarán un Pohutukawa o un Totara pero no parecen decidirse.
Ya que estáis de paseo por Auckland, otro de los conos volcánicos que no debéis olvidar visitar es Mount Eden, desde el que hay unas vistas espectaculares de la ciudad.
Por último deciros que en mis fotos veis un paisaje más bien marrón, pero es que este verano (el del 2013) ha sido uno de los más secos de la historia de Nueva Zelanda. Con un poco de suerte cuando vosotros visitéis el país lo podréis encontrar así de verde.


jueves, 28 de febrero de 2013

ESCORIA VOLCÁNICA Y EL TONGARIRO ALPINE CROSSING

La escoria es una parte del material aéreo expulsado por un volcán, son fragmentos de lava vaporosa que al solidificarse forman rocas porosas. Son las rocas que se ven caer por uno de los laterales de un volcán, aunque en realidad son las que dan lugar a la característica de cono.
Claro, que escoria es también algo así como un insulto suave, según la RAE es una "cosa vil y sin ninguna estimación.









Durante la excursión por la ruta "Tongariro Alpine Crossing" de Nueva Zelanda es donde vimos varios volcanes de este tipo y millones de rocas porosas. Esta ruta se encuentra en el Tongariro National Park, el primer parque nacional de Nueva Zelanda (desde 1887), situado en el centro de la Isla Norte. Es  doblemente Patrimonio de la Humanidad debido tanto a su importancia cultural y espiritual como natural.

Hasta finales del año pasado, la ruta completa cruzaba de un extremo a otro el parque natural, completar 19,4 km de nivel medio-alto en un lapso de unas 8 horas. Pero en noviembre de 2.012 el volcán Te Maari entró en erupción y actualmente la ruta permanece cerrada desde los lagos Esmeralda en adelante, prácticamente la mitad. No os imaginéis que se ve lava ni nada por el estilo, pero si grandes columnas de humo blanco y se ve que posibilidad de que te caigan rocas en la cabeza.



Si os decidís a hacer esta ruta, algo totalmente recomendable si os gusta el senderismo, encontraréis varios alojamientos cerca del Parque Nacional que os organizarán el transporte hasta el inicio de la ruta. Nosotros preferimos empezar muy temprano, antes del amanecer (¡que frío!) ya que la última recogida (desde el mismo aparcamiento) es cada hora hasta las 16.30.


No os voy a mentir, para hacer la ruta hay que estar en forma y no se puede odiar en absoluto los escalones,  que ya los odiaréis al final, os lo prometo. Llevad buen calzado, mucha agua, crema solar, gorra o pañuelo y algo rico y energético para comer. No os olvidéis la chaqueta, por si acaso, usad el método cebolla de quitarse y ponerse capas. Por cierto, se puede ir divina de la muerte con gorra o pañuelo, mirad nuestros "modelitos".

Los paisajes que se disfrutan son fuera de este mundo, algunos parecen sacados de marte.  La parte de la ruta que se puede hacer consta de tres tramos y en 6 horas es factible hacerla:
- Primer tramo hasta Soda Springs: fácil, llano y junto a un riachuelo
- Segundo e infernal tramo, el de Devil's Staircase: difícil, empinado y con millones de escalones.
- Tercer tramo de una subida más moderada hasta el cráter rojo, desde donde se pueden ver los tres lagos Esmeralda y el Lago Azul. En la cima veréis un cartel que indica que el camino está cerrado, aunque si queréis se puede bajar hasta los lagos esmeralda como máximo.
Al fondo el Lago azul, a la derecha dos de los Lagos Esmeralda
Pensad que la vuelta es lo mismo pero en sentido contrario.

Por último, y para mis lectores más frikis, no nos podemos olvidar que estos paisajes del Parque Nacional del Tongariro son los mismísimos paisajes de Mordor de las películas del Señor de los Anillos. Por cierto, Peter Jackson es uno de los neozelandeses más famosos. Mirad esta imagen del Ngauruhoe y esta del Monte del Destino.
Mount Ngauruhoe
Monte del Destino (Señor de los Anillos)



Mirad esta llanura yerma previa al Cráter Rojo, no tan solo crecen unas pocas hierbas y puede ser que te encuentres a algún orco en lugar de a estas cinco chicas. 
Por cierto, Gg y Sara comentaron que una de sus amigas se sentía como en Mordor todos los lunes por la mañana al llegar al trabajo, pero a mi el Tongariro me pareció un sitio increíble. Proponed vosotros que lugar os parece vuestro trabajo en el peor momento de la semana. ¡Ponedlo en comentarios! El peor, en mi caso, suelen ser los viernes por la mañana porque parece que la semana no va a acabar nunca y los niños en el museo no hay quien los aguante. Mi museo en viernes parece Disneyland.